2da parte
Hay que observar realmente. Detener nuestro andar y reflexionar que nos hace, quien nos hace, porque hacemos, a dónde vamos, y saber que estamos haciendo las cosas “bien”, para alcanzar la tranquilidad y satisfacción necesaria para vivir.
Hay que observar realmente. Detener nuestro andar y reflexionar que nos hace, quien nos hace, porque hacemos, a dónde vamos, y saber que estamos haciendo las cosas “bien”, para alcanzar la tranquilidad y satisfacción necesaria para vivir.
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Unknown
en
7:03
1 comentario:
Los fanasmas confusos, los pasos silenciados, no es un laberinto de paredes sino de emociones, no hay a donde ir mas que hacia allá, sin embargo no somos mas que fantasmas, pero quiero ser real, existir y dejar que el mundo me rodee con su espectral mirar!
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